El dinero, de primera intención, puede ser bien beneficioso y de gran ayuda en el deporte, si es bien utilizado. Peeeeeero, no bien utilizado, puede ser y, ha sido, un daño irreparable en el mismo. Veamos. En el deporte, en todos sus niveles, es imperativo contar con una fuente de dinero que ayude a la propagación del mismo. Pero, ese dinero, debe ser invertido por deportistas, que antepongan el deporte a lo que le pueden "sacar" a ese deporte en el cual es invertido.
En las organizaciones deportivas éxitosas conocidas por nosotros, y que son de mucho arraigo y seguimiento por el público (NBA, NHL, NFL y MLB), se hace en escrutinio minucioso, deportivamente hablando, de las personas que estan dispuestas a entrar a invertir dinero en los mismos. El principal barómetro es: que tan deportista es el individuo y no cuanto puede o está dispuesto a invertir. ¿Porqué? Porque se buscan "deportistas" y no "inversionistas". El deportista mira el deporte por lo que es: deporte. El inversionista lo ve como otra inversión. Los frutos de esa inversión, en algunos casos, no son únicamente deportivos, sino que también son "reconocimiento". Ejemplo de ello los tenemos a diario en nuestros deportes, en los cuales entra gente sin ningún vínculo deportivo, pero sí con un hambre a ser reconocidos. Reconocimiento que se adquiere más rápidamente, através del deporte, que contratando una firma de relacionistas públicos. Si lo dudan....fijense lo que pasó en Florida luego de que los Marlins ganaran su primera serie mundial. Ojala y esto no nos suceda. Pues en nuestra isla somos propensos a dejarnos dominar por los que invierten sin en realidad saber la razón por la cual lo hacen. ¿Alguna similitud en nuestro país? Contestese usted.
¡Pensemos más en el deporte en lugar de lo que podamos derivar del mismo! De lo contrario, estamos destinados al fracaso deportivo.
El Dinero y El Deporte
domingo, 13 de marzo de 2011
Publicado por Grillo a las 11:13 p. m.
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